NEUROFEEDBACK
¿Qué ocurre realmente durante una sesión?
El neurofeedback convierte determinados patrones de actividad cerebral en información que el cerebro puede utilizar para entrenar su capacidad de autorregulación.
El cerebro está generando actividad constantemente.
En el neurofeedback basado en EEG colocamos pequeños sensores sobre el cuero cabelludo para registrar esa actividad.
Los sensores no envían electricidad al cerebro. Su función es registrar la señal para poder analizarla.
Cinco pasos. Un proceso continuo.
Primero escuchamos la actividad del cerebro.
Los sensores colocados sobre el cuero cabelludo registran pequeñas variaciones de actividad eléctrica. Esa señal llega al sistema para poder ser procesada en tiempo real.
El cerebro recibe información sobre su propia actividad.
El software transforma determinados cambios de la señal en una respuesta perceptible para la persona.
Esa respuesta puede aparecer, dependiendo del sistema y del protocolo utilizado, mediante cambios en una imagen, una animación, un sonido u otros estímulos.
El cerebro recibe información. Y aprende de ella.
El principio se parece a otros procesos de aprendizaje: recibir información, responder y repetir.
El sistema detecta qué está ocurriendo en ese momento.
Determinados cambios generan una respuesta inmediata.
El proceso se repite muchas veces durante el entrenamiento.
El objetivo es favorecer el aprendizaje de patrones de regulación más funcionales.
¿Qué vas a encontrar cuando vengas a consulta?
Antes de comenzar, se valoran las necesidades de la persona y los objetivos del entrenamiento.
Se colocan los sensores necesarios en las zonas establecidas para el protocolo utilizado.
Comenzamos a recibir y analizar la actividad cerebral registrada por el sistema.
La persona recibe la retroalimentación mientras el sistema responde a los parámetros definidos.
La evolución se revisa a lo largo del proceso y el profesional decide cómo continuar el entrenamiento.
Neurofeedback
Neurofeedback clínico:
múltiples aplicaciones
Un entrenamiento personalizado de la actividad cerebral que puede complementar el abordaje de distintas necesidades emocionales, cognitivas y de rendimiento.
Las aplicaciones y resultados dependen de cada persona. La indicación debe realizarla un profesional cualificado tras una valoración individual.
