Infancia, adolescencia yfamilia.

Infanto-juvenil y familia

Cuando algo cambia en uno, también cambia en el resto de la familia.

La infancia, la adolescencia y la vida familiar están llenas de cambios. Hay momentos en los que aparecen dificultades emocionales, problemas de conducta, conflictos, miedos, inseguridades o situaciones que hacen que en casa ya no sepamos muy bien cómo acompañarnos.

En terapia infanto-juvenil y de familia ofrecemos un espacio adaptado a cada persona y a cada etapa, porque no siempre lo que vemos por fuera cuenta toda la historia.

Comprender antes de cambiar

No nos quedamos únicamente con una conducta, un conflicto o un problema concreto. Tratamos de comprender qué está ocurriendo, qué necesita cada persona y cómo influyen las relaciones y el entorno en lo que está pasando.

Podemos acompañaros ante:

Dificultades emocionales, miedos o ansiedad.

Cambios en la infancia y la adolescencia.

Problemas de conducta o convivencia.

Dificultades entre padres e hijos.

Baja autoestima o inseguridad.

Conflictos familiares.

Separaciones, duelos y otros cambios importantes.

Dificultades escolares o en las relaciones con iguales.

Cada edad necesita su propio lenguaje

Con los niños utilizamos recursos adaptados a su manera de expresarse y comprender el mundo. El juego, los cuentos y el dibujo pueden abrir caminos cuando todavía resulta difícil poner en palabras lo que sienten.

Con los adolescentes ofrecemos un espacio propio, donde puedan hablar sin sentirse juzgados, comprender lo que les ocurre y construir sus propias herramientas.

Y cuando es necesario, trabajamos también con madres, padres y otros miembros de la familia, porque el acompañamiento que reciben en su entorno puede ser una parte importante del cambio.

Miramos más allá de lo que vemos

No buscamos culpables.

Buscamos comprender.

No queremos cambiar al niño para que todo funcione.

Queremos entender qué necesita y qué podemos cambiar a su alrededor.

No pretendemos que una familia sea perfecta.

Buscamos que pueda encontrar nuevas formas de relacionarse y afrontar juntas las dificultades.

Crecer acompañado

El objetivo es que niños, adolescentes y familias puedan entender mejor lo que les ocurre, sentirse más seguros y encontrar recursos para afrontar los retos de cada etapa.

Porque a veces, cuando cambia la manera de mirar lo que está pasando, también aparecen nuevas maneras de acompañar.

Dar el primer paso

Si sentís que algo está cambiando y no sabéis muy bien cómo abordarlo, podemos ayudaros a entender qué está ocurriendo y encontrar juntos por dónde empezar.